Pastelitos de patata

En Marruecos, la comunidad judía de Tánger confeccionaba durante la Pascua pequeños pastelitos de patata. El puré de patatas, realizado sin añadir leche, se modela en forma de montañitas y se rellena con una pasta deliciosa compuesta de carne de buey picada cacher, cebolla, nuez moscada, macis, laurel, aceite vegetal, sal y pimienta.

Esta especialidad judía tangerina, muy rica y consistente compensa generosamente la falta de alimentos a base de pasta hinchada. Durante la Pessah,la sémola se sustituye por harina de matzah. Esta última, generalmente molida a partir de trigo cuyo grano ha sido preservado del contacto con el agua, es la que se utiliza durante esta fiesta.

Para el puré, utilice preferiblemente patatas bintje. Esta variedad oblonga y amarilla se encuentra en el mercado sobre todo de septiembre a mayo. Es necesario freír las montañitas en el último momento.

Muy perfumados, estos pastelitos de patata revelan el sabor del macis, una especia poco corriente. Se presenta en polvo o en láminas, y se trata de la corteza escarlata de la nuez moscada. aplastada y secada al sol; su sabor se parece al de la canela y la pimienta.

Estos pastelitos de patata son deliciosos y se consumen como entrante caliente. Se trata de un plato muy original que merece la pena descubrir.