Tajine bereber de cordero

El tajine, o más bien los tajines, toman su nombre del recipiente con tapadera cónica barnizada en el que se cuecen durante largo tiempo los estofados. De una familia a otra y de una región a otra, este plato se compone de cordero, pollo o pescado.

Esta especialidad de las ciudades de Ouarzazate y Zagora, situadas en el sur de Marruecos, se suele servir en las celebraciones de boda.

El secreto del éxito del tajine reside en la cocción de la salsa, esta última, muy concentrada, despierta la esencia de la carne y multiplica los sabores de las especias.

Los hombres se encargan de preparar este plato en abundancia. Por la mañana, llegan con su tajine y preparan el kanoum, el brasero sobre el que el cordero adobado y las verduras cocerán lentamente durante largas horas. Mientras que uno de ellos vigila las brasas, los otros se aproximan a los músicos y empiezan a bailar.

En la tradición bereber, como en la comunidad árabe, la carne de cordero ocupa un lugar privilegiado. Ofrecerla a un invitado es un signo de atención. Bastante perfumada y tierna, la espalda o paletilla es apreciada por su sabor particular.

El tajine de cordero bereber es un plato bastante consistente. Rico en hortalizas, este plato tradicional es ideal para una comida entre amigos y pone en la mesa una nota festiva.